PARSHIP.es quiso averiguar qué opinión tenemos los españoles (solteros y emparejados) acerca de los “malos humos” en una relación. ¿Es el tabaco un problema para iniciar una relación? ¿Puede causar problemas con la pareja y los amigos?
Ante la pregunta, ¿rechazarías a una pareja por el hecho de ser fumadora?, un gran porcentaje de españoles se posicionó claramente: un 40% admitió que rechazaría a una persona fumadora. Ante la perspectiva de salir con alguien fumador, ellas se mostraron más inflexibles que ellos (46% frente a 33%).
Pero, ¿Qué ocurriría si la persona en cuestión empezase a fumar una vez iniciada la relación? Ante esto, tanto solteros como emparejados se muestran menos tajantes: tan sólo un 23% optaría por dar un ultimátum a la pareja, entonando el clásico “O el tabaco o yo”. A pesar de todo, un 52% no se resignaría y admite que intentaría convencer a su pareja para dejarlo o ayudarla buscando apoyo profesional.
Ahora que los fumadores ya no pueden disfrutar de los locales de restauración y ocio de la misma forma que antes, ¿cómo les afecta en su vida social y personal? Un 54% de los encuestados intenta ver la cara positiva de la nueva ley, y afirma que el hecho de salir fuera de los locales a fumar aumenta o aumentará sus posibilidades de relacionarse y de hacer nuevas amistades, contactos o ligar, actividad también llamada “Smirting”. Ante esto, son más hombres que mujeres (63 vs. 44%) los que aprovechan o aprovecharían el momento del “cigarrito” para relacionarse e intentar conocer gente o a una posible pareja.