Así, la familia y amigos, la carrera profesional y el amor o la pareja, son las cosas que todos solemos sopesar en nuestra “balanza de preferencias”. La decisión de abandonarlo todo debe ser ampliamente meditada, y por tanto, tomarla en los inicios de la relación, en plena efervescencia del amor y la pasión, no es la mejor opción. Cuando empezamos una relación con alguien, la información que tenemos de ésta no es suficiente para plantearse un cambio radical de vida. Ante un fracaso, el precio emocional que habrá que pagar será, si cabe, mucho más alto que en otro tipo de relación.
En el caso de que decidas abandonar parte de tu antigua vida para seguir a tu pareja, sé consecuente. Piensa que si lo has hecho, ha sido por deseo propio, sopesando los pros y los contras. De nada sirve, cuando las cosas no sean de color de rosa, echarle en cara al otro todo lo que dejaste por él/ella. Encontrar pareja, y la persona adecuada, no siempre es fácil, pero la vida da mucas vueltas y hay más oportunidades.
“Hace pocos meses conocí a través de vuestra página al hombre de mi vida, un alemán de madre española que vive a más de 1.500 kilómetros de aquí. En este tiempo hemos vivido una relación de “avión para acá, avión para allá”, cosa que empieza a hacer mella en nosotros. Él tiene un buen empleo en su país, así como un piso de su propiedad. Yo vivo con mis padres, y mi negocio de estética funciona a duras penas, así que en los últimos tiempos él me ha hablado de irme a vivir con él a Alemania. Yo me siento mal, ya que no me veo capaz de tomar esa decisión. Por un lado, pienso en todo lo que gano estando por fin cerca de la persona a la que quiero, pero perder la cercanía de mi familia y amigos, y todo lo que tengo aquí, me frena a dar el paso.” Lali, 34 años, Barcelona.
Una encuesta de PARSHIP, preguntó a diversas mujeres si se lanzarían a la aventura, abandonándolo todo por una pareja de poco tiempo. Ante esta pregunta, tan sólo una de cada cuatro mujeres (23%) harían las maletas sin pensarlo, dispuestas a vivir una auténtica aventura amorosa. La mayoría de las encuestadas (63,3%) consideró que no abandonaría su trabajo ni su entorno social para irse junto a su pareja, a pesar de que la otra persona se encargase de la totalidad de sus gastos.