Si bien no es una fórmula como tal, los investigadores encontraron, tras entrevistar a más de 1.000 parejas heterosexuales, que las parejas más duraderas cumplían una serie de condiciones fácilmente reducibles a un puñado de números.
El estudio reveló que las mujeres, en la relación ideal, deben ser cinco años más jóvenes que ellos. Compartir el mismo nivel cultural sería muy importante, pero más aún si ella es un 27% más inteligente que él. Para los responsables del estudio, si se cumpliesen estas condiciones, cada pareja aumentaría en un 20% las posibilidades de tener un matrimonio largo y feliz.
Sin duda, un dato curioso que, lejos de alzarse como “la norma universal” a seguir, nos arranca una sonrisa. Quizá exista una fórmula matemática para el amor, quizá no, pero, ¿no os parece mucho más romántico pensar en ese sentimiento como algo inexplicable?